¡ CÓMO ESTAN USTEDES


Cuando era chico me hacía muchísima gracia ver a los payasos de la tele.
Recuerdo estar en el salón con mis padres y por culpa mía se tragaban todo el programa. ¡ Qué risas !

A veces jugaba con los amigos a ser magos del circo y las amigas se prestaban a hacer de secretarias de mago, ó de víctimas voluntarias que luego resultan ser las estrellas del número. Nos lo pasábamos muy bien. Después de aquello, mis habilidades circenses no dieron para más y ya no volví a saber nada de magos ni de payasos.

Mi nombre es Jeremy Jane, aunque casi todos los que me conocen me llaman singermorning. -  ¿Que por qué?  -  Mi hermana,  teniendo un buen día y con siete tilas encima, os diría que por qué no se lo preguntáis a ellos. Yo creo que más de la mitad de esa gente no saben ni por qué me llaman así; ahora bien, no sé si puedo arrojar mucha luz al respecto. De todos modos haré un esfuerzo.

No era un buen estudiante y mi madre tampoco estaba dispuesta a quedarse esperando a que las musas vinieran a verme, con lo que decidió tomar cartas en el asunto.

En uno de los bajos de nuestro bloque había una ferretería que pertenecía a un tal Hnos. Fernández. A mi siempre me había llamado la atención el cartel porque no tenía ni puta idea de lo que podía significar aquello de "Hnos", pero no quería meter la pata y tampoco lo preguntaba.
Un día mi padre llegó a casa a la hora de comer y comentó algo con mi madre. No me enteré, pero más tarde mi madre me espetó que al día siguiente empezaba a trabajar en la ferretería del señor Fernández; que a ver si así me hacía un hombre. Ahí caí en la cuenta de que Hnos. Fernández no debía de ser su nombre.

Al día siguiente bajé con mi padre por la mañana y nos presentamos en la ferretería. Allí estaba el dueño, un trabajador calvo con bigote y la hija del señor Fernández a quien, muchas veces, me cruzaba por la tarde cuando venía del instituto. Mi padre me dejó allí diciendo desde la puerta que "a ver si era posible enderezar a este cantamañanas", (otra cosa más que tendría que mirar en el diccionario), y todos rieron. Lo curioso es que desde aquella misma mañana, Leti, la heredera del imperio del hierro, me llamaría constantemente "singermorning", pero no me preguntéis por qué.

Comentarios

Entradas populares